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Mar a Dom de 11 a 19 hs.

Cecilia Cavanagh, Directora del Pabellón de las Bellas Artes

Evita, el Cristo Obrero y los Caballos de Polo

Alejandro Marmo

Del 14 de Noviembre de 2012 al 10 de Febrero de 2013 - Inaugura: 18.30hs  - Entrada: libre y gratuita

 
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La muestra está integrada por una selección de obras realizadas en diversas técnicas: pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, instalaciones y objetos de arte; con la curaduría de Cecilia Cavanagh, Directora del Pabellón de las Bellas Artes.

 

Artista autodidacta formado en la herrería de su padre, Marmo creó a mediados de los 90 el proyecto ‘Arte en las Fábricas’ con la intención de rescatar el rezago industrial de las fábricas desmanteladas del Conurbano bonaerense, y de llevar el arte a espacios productivos de trabajo. Con estos materiales y con la colaboración de obreros desempleados impulsó la creación y el emplazamiento de obras de arte en espacios públicos.

TEXTO CURATORIAL

 
  • Lic. Cecilia Cavanagh

La fuerza de la fe, entre la nostalgia de lo analógico y la ansiedad de la emoción digital.
Alejandro Marmo

 

Esta exhibición, en el Pabellón de las Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica Argentina, es una profunda reflexión sobre el tema planteado en el titulo, sobre el valor del trabajo volcado en la realización de cada una de las obras, y sobre el reconocido talento artístico y vocación social del artista. Alejandro Marmo instala como metáfora del desarrollo cultural e industrial la manera en que la especialización y el conocimiento de obreros despedidos del sistema productivo, y sectores excluidos de la sociedad, colaboraron con entusiasmo en la elaboración de sus obras, integrándose nuevamente al medio a través del arte.

 

El encabezado de la muestra, “Evita, el Cristo Obrero y los Caballos de Polo”, su propuesta, despierta la atención del espectador, convirtiéndose en una obra en si misma. Una obra conceptual que consolida el gesto osado y valiente de Marmo, proponiendo un dialogo que atraviesa muchos años de historia argentina, quebrando con ideas rigurosas e imágenes representativas de pensamientos estructurados, como la iconografía cultural de Evita que se identifica con el trabajador descamisado, y el caballo de polo como deporte elitista, e invitando a reflexionar sobre algunos de los grandes conceptos que anhela el simple ciudadano, como la fe, la esperanza, la unificación y el abrazo pacifico, el trabajo, la hermandad en el pueblo y el amor vecino.

 

Alejandro Marmo, formado de manera autodidacta en la herrería de su padre, creo a mediados de los 90 el proyecto "Arte en las Fábricas" con la intención de rescatar el rezago industrial de las fábricas desmanteladas del Conurbano bonaerense, y de llevar el arte a espacios productivos de trabajo. Con estos materiales y con la colaboración de obreros desempleados impulsó la creación y el emplazamiento de obras de arte en espacios públicos.

 

Con su obra, Marmo transforma los elementos de esta industria abandonada, principalmente la metalúrgica y metalmecánica en general, en una metáfora poética y de cambio viable, en una metáfora de desarrollo industrial y cultural, en una metáfora de posibilidades y potencial. Con la participación de la gente, con el trabajo conjunto, con esperanza en el esfuerzo, transformando partes y materiales de una producción agotada en un aliento de reinstauración económica, social y cultural, logra transformar el pensamiento e ilusión en un fenómeno real. A lo largo de su carrera, trabajó con obreros, con habitantes de la Villa 31 y del barrio Ejército de los Andes Fuerte Apache, con chicos de bajos recursos de la provincia de Chaco y del partido de Tigre, con ancianos en Tokyo, jóvenes en el Caribe, en Milán, en Viena, entre otros espacios.

 

En el Cristo Obrero en exposición, construido con obreros y soldadores de fábrica y emplazado en Villa Soldati, y como anclaje de la fe del esfuerzo, el artista se interesa en la energía de los materiales (en este caso, un viejo durmiente de ferrocarril y hierro descarte), en el pensamiento (la espiritualidad e inmaterialidad del Cristo) y en el trabajo realizado (la transformación del material y la experiencia social que reúne y agrupa a la gente). El impacto de la obra esta acompañado por el entorno de Villa Soldati y la devoción de los fieles.

 

Alejandro Marmo es el autor de la idea de instalar dos figuras de Evita en las fachadas norte y sur del ex edificio de Obras Públicas, actual edificio del Ministerio de Salud y Desarrollo Social en la Av. 9 de Julio. Dos imágenes (el diseño fue de Alejandro Marmo y el pintor Daniel Santoro) que parecen dibujadas en hierro, de 44 módulos, 31 x 24 metros, y un total de 14 toneladas. La obra es una intervención artística en el ex MOSP, un mural aplicado, que reivindica la figura de Evita como ícono cultural e identidad nacional. Una replica a escala del mural sur, de una Evita enjoyada y sonriente, la recreación de una foto que fue tapa de La razón de mi vida, se expone en esta muestra en los Dados de la eternidad.

 

También se seleccionaron los caballos de polo realizados para el Municipio de Pilar, aspirando a desmitificar el elitismo y distinción de un deporte donde la Argentina y los jugadores argentinos, son los mejores del mundo desde las Olimpiadas de 1936 de Berlín, en adelante. Esculturas ecuestres de hierro de descarte, instaladas en el Edificio Santa María, a la entrada del Pabellón de las Bellas Artes; tres figuras equinas donde se aprecia la actitud obediente de los caballos, con firme y lograda expresión. Tienen posición atenta y casi en movimiento, tal vez porque antes de su ubicación actual, jugaron un partido de polo.

 

Una figura hípica, con ritmo independiente, informal, también se aplica a los Dados de la eternidad. En los dados podemos apreciar el dialogo que propone Marmo entre imágenes que dan cuenta de su valor como relato nacional e histórico en Evita, como deporte de excelencia nacional en el polo argentino, como creación artística en las obras, como conceptos culturales y como belleza propia del arte.

 

Los Abrazos Sanadores, realizados para el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, resultan expresivos en las formas, con trazos sueltos en sus estructuras de hierro.

 

Trascendente en su presencia, la Fe Obrera representada como un Panal de Abejas en sintonía de Trabajo, es rica en significados y metáforas. Las abejas parecen sumamente ocupadas, en una explosión de vitalidad. La obra refleja la fuerza de la fe, y a su vez, el progreso, el auge y el desmantela-miento de la era industrial.

 

En palabras de Alejandro Marmo, “La exposición en el Pabellón de las Bellas Artes invita a la unión de todos los sectores sociales en un clima de diversidad de creencias, y comunica la fe, el esfuerzo y el trabajo colectivo para unir a la sociedad”.

 

Lic. Cecilia Cavanagh
Curadora
Directora del Pabellón de las Bellas Artes

 

TEXTO DEL ARTISTA

 

La exposición en el Pabellón de las Bellas Artes invita a la unión de todos los sectores sociales en un clima de diversidad de creencias, y comunica la fe, el esfuerzo y el trabajo colectivo para unir a la sociedad.

 

Alejandro Marmó
 

 

ARTISTAS PARTICIPANTES

 
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