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Marcos Figueroa


Tucumán. Argentina
Arte contemporáneo Arquitecto, artista visual y curador independiente.

Desde 1986 hasta la actualidad, conduce el Taller C de la Facultad de Artes de la UNT, desde el cual coordinó las Clínicas para artistas jóvenes del NOA, auspiciadas por la Fundación Antorchas, y participó en etapas iniciales en la gestión de Proyectos de Tucumán propuestos en TRAMA. Programa Internacional de Confrontación y Cooperación entre artistas.


www.artebus.net/marcosfigueroa/marcosfigueroa53@live.com.ar


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Marcos Figueroa

Muestras Colectivas

2013

VII Premio Nacional de Pintura Banco Central 2013 1 MUSEO HISTÓRICO Y NUMISMÁTICO DR JOSÉ E. URIBURU. CABA. Argentina.Segundo Premio Adquisición por su obra ´Camuflaje rosa chicle´ | Trama de alambres de púas pintada de color rosa fluor | 110 x 110 cm | 2013
 

2011 

Artistas Tucumanos en ArteBa 2011. La Rural

 

2009

Artistas Tucumanos de ArteBa 2009. Espacio Tucumán.

 

TRAYECTORIA

Como miembro del grupo NORTE (1980-1982) realizó ambientaciones y exposiciones en museos y galerías de arte.

Fue fundador del grupo SURCO (1987-1990). Colectivo de artistas que investigó interviniendo en el paisaje de los Valles Calchaquíes y posteriormente planteó experiencias urbanas en diferentes ciudades.

En 1993 fundó El Taller, Espacio alternativo destinado a la producción, investigación y difusión del arte contemporáneo de la región.

En 1994 la Fundación Antorchas le otorgó un subsidio a la creación artística.

Fue también miembro del grupo TENOR GRASSO (1996-99), con el que llevó a cabo espectáculos performáticos.

Como Investigador del CIUNT es Director de Proyectos sobre Políticas culturales y arte contemporáneo. Publicó libros y artículos sobre su especialidad y es director de Malhoja, Cuadernos de Arte Contemporáneo. Participó en congresos nacionales e internacionales y dictó conferencias en universidades y museos de Argentina, Chile, España, Brasil y EEUU.  

Fue Vicedecano de la Facultad de Artes de la UNT (1990-92) y luego Decano en los períodos 1999-02 y 2002-2006. Como especialista en temas curriculares en artes ha sido consultado por diferentes universidades nacionales y del exterior.

En 2007 intervino con Topografías alteradas el Espacio La Punta, Arte contemporáneo y en 2009 expuso en Barrio Joven de la Feria Internacional arteBA 09.

Recientemente fue curador invitado para la Trienal de Chile 2009 por Antofagasta y en marzo del 2010 lanza desde el MUT el Proyecto ARCHIVO.

 

CRITICAS

 

El proyecto ARCHIVO es un híbrido, pues es el cruce de una operación teórica con una operación práctica. Desarrollándose en el tiempo, muestra otra manera de señalar e interrogar el arte en un determinado contexto.

 

Esta operación se inscribe en la amplia categoría de las investigaciones histórico-sociológicas, y podría ser enmarcada como socio-cultural. Más específicamente, esta operación se debe definir dentro del complejo campo del arte y la estética contemporáneos.
 

1.    Estimula la exploración de las relaciones entre el papel de las instituciones artísticas y el público de arte, la figura del artista y su legitimación social.

 

2.     Estudia la industria cultural, el papel de los medios de difusión, los vínculos conflictivos entre el centro y la periferia, y la función de la crítica de arte.

 

3.     Señala las diferencias entre los códigos de comunicación convencionales, los innovadores y los marginales; los discursos sobre las obras de arte, la presencia y la ausencia del mercado del arte.

 

Esta operación es el resultado de un planteo que disuelve las categorías tradicionales que heredamos de las vanguardias históricas y neovanguardias de los años sesentas. Su autor ya no se reconoce en la figura del crítico o del artista plástico, del académico o del periodista, del profesional o del aficionado. Sin embargo, Marcos Figueroa conoce perfectamente las tradiciones artísticas, sus ideologías y sus poéticas, el sistema universitario y el lenguaje de los media, las tácticas y las estrategias del poder de turno.

 

Archivo es una operación que enfoca las relaciones entre lo particular y lo general, entre lo local y lo global, es decir, entre las problemáticas geopolíticas y culturales específicas de una región (La provincia de Tucumán, Argentina) y el espíritu de la época. Y por extensión, con las interpretaciones de este espíritu en las poéticas subjetivas de los artistas.

 

Su operación artística es un ensayo crítico con una fuerte identidad.
Ella acentúa los aspectos analítico-descriptivos y reduce los componentes expresivos y emotivos. Su operación instaura un vínculo con el espectador-intérprete que no actúa en el plano óptico-psicológico, sino a partir de la transmisión de informaciones, interrogantes y conocimientos. Archivo es una operación espacio-temporal anti-formalista que se desvía de la ortodoxia de los works in progress pues los soportes físicos y las técnicas (fotografías, documentos, videos, textos) son considerados estímulos para despertar procesos intelectuales que pasan a través de la sensibilidad.

 

Horacio Zabala.

 

 

ARCHIVO

El arte en presente contínuo.

 

Escribir la historia del arte de los últimos treinta años en Tucumán, propuesta de la obra de Marcos Figueroa, es su labor de dedicación permanente. Al tiempo que investigación con todas las reglas que sigue el historiador, es una propuesta de “art in progress”.

 

Una historia que se construye continuamente a sí misma, a través de la dinámica de la producción artística en el medio y de la participación del público que aporta a “ARCHIVO” los datos que le parecen importantes y que pueden perfeccionar el cuerpo que construye Figueroa.

 

He aquí algo de vital importancia. Este archivo es el resultado de la suma de la actividad de los artistas, la subjetividad de los medios que la publican, la subjetividad de las personas que suman al archivo, la selección de lo que les parece importante, la selección y orden que le imprima el artista/archivero y por último la selección, también subjetiva, que el espectador haga del conjunto de información ofrecida.

 

Es sin duda una obra en construcción permanente, inacabada e inacabable. Pero debemos saber que ni aunque termine en algún punto, los lectores de la obra, con su cultura acumulada y la curiosidad que tengan al realizar las preguntas a los documentos seleccionados, continuarán creando y recreando sobre los documentos dados.

 

Dice Sofía Correa que:
“Inicialmente entraría en el tema (de patrimonio cultural) con una precisión, respecto a que ese patrimonio que se está recogiendo, que es nuestro espejo, en el fondo es la materialización Simbólica de nuestro pasado”.

 

La propuesta de Marcos Figueroa, es haber comprendido el valor de la producción artística cotidiana como una obra en desarrollo permanente y progresivo. Aunque de la obra que Figueroa habla es de la vocación cultural de un pueblo que construye a través de los hechos artísticos de sus individuos, el hecho artístico del conjunto.

 

Aunque cada artista pretenda buscar a través de su creación lo claro y distinto en relación a los otros artistas, finalmente será la expresión del conjunto la que nos producirá el develamiento de una personalidad característica. El camino que desarrollen las partes terminarán construyendo un todo que identite al conjunto.

 

Mas, cuando volvemos a la frase transcripta nos damos cuenta que Sofía Correa no utiliza en su lenguaje un tiempo pasado, presente o futuro. Utiliza un presente continuo. Figueroa entiende exactamente lo mismo. Comprende a la vez que esa identidad artística del conjunto, es una obra de arte en si misma y de ese modo la presenta como una construcción permanente, una búsqueda de la identidad del conjunto.

 

En un mundo que se globaliza, en una red donde la identidad se diluye y transforma permanentemente, Figueroa propone la resistencia a través del encuentro de la historia que lo sostiene y que sustenta la comunidad  a la que pertenece. A la vez les propone a artistas y público visitante, participar de su obra con los aportes de diferentes tipos y en diversas modos, para que de esa manera, adviertan que cada uno de ellos, a la vez que individuos, son partes de un todo que nos dice que somos tucumanos, que pertenecemos, que hemos construido una historia y que seguimos construyendo.

 

Marcos Figueroa desde su labor cotidiana como, artista plástico, docente, historiador del arte y curador, con “ARCHIVO”,  define su existencia y la de la comunidad a la que pertenece. En esta obra difícil de nombrar como un objeto, instalación, art in progress, o lo que se nos ocurra definir, es un enorme hecho artístico apoyado en el pasado reciente y conciente de su presente conceptual, abierto al aporte de la comunidad con una enorme generosidad que transparenta la ética del artista.

 

Darío Albornoz

 

 

 

ES LA MEMORIA (apuntes)

 

Pienso en la palabra archivo y no puedo sino asociarla a otras: memoria, recuerdo, olvido, vida, muerte. Escribo en este archivo de mi computadora y oprimo la opción archivo: aparecen otros términos, como opciones: nuevo, abrir, guardar, guardar como, imprimir, enviar. Pero, además, el ctrl s, save, salvar.

 

No habría pulsión de archivo, el deseo de archivar, si no existiría la amenaza del olvido, de la destrucción, es decir la pulsión de la muerte, consigna Jaques Derrida (“Mal de archivo. Una impresión freudiana”, página 27, Editorial Trotta).

 

Recurro al diccionario, y me informa: “El verbo inglés save no siempre es equivalente de salvar. Debe tenerse en cuenta que las acepciones del verbo to save incluyen conceptos como rescatar, conservar, preservar, reservar, guardar, ahorrar, ganar, archivar, de modo que no siempre es traducible por el verbo español salvar. Aunque en la jerga de la computación e informática está muy extendido el uso del termino salvar (datos), es preferible emplear los verbos almacenar, guardar o archivar (en la memoria)”.

 

Hace algunos años ya, escribiendo un texto para una artista había advertido el origen etimológico del término recuerdo, del griego: ricordis, volver a pasar por el corazón, y desde entonces, supe que la memoria, el recuerdo, opera en planos distintos: tanto en la razón como en la sensibilidad; y afecta, sobre todo. Y las palabras en el diccionario fluyen en definiciones distintas y hasta contradictorias sobre lo que es afectar, como perjudicar, causar impresión en una persona produciendo alguna sensación, dar a entender, aparentar o fingir algo que no es cierto. (En tanto que recuerdo es ricordis, ¿quién podrá no sentirse afectado cuando funciona nuestra memoria?).

 

Seguramente, cuando el artista Marcos Figueroa comenzó a archivar sus documentos (desde hace 30 años), parte de su vida y de su trabajo, en verdad, las acepciones del término eran muchas más restringidas. ¿Pero qué tanto?, se verá.

 

Si coincidimos que la tecnología transforma el arte, el orden de las palabras, de las denominaciones, se plantea como el primer alterado, el primer afectado (otra vez, esta palabra); no olvidemos que son las palabras las que crean las cosas, sus nombres, concretamente; el orden del discurso produce el conocimiento; el lenguaje nos constituye. En otras palabras (¿cómo podría reemplazarse la palabra palabra?),”Archivo” es el relato de cuando el verbo archivar implica operaciones que antes no las incluía, no le pertenecían: no existían antes de la informática directamente.

 

“La archivación produce, tanto como registra, el acontecimiento. El archivo, como impresión, escritura, prótesis, no sólo es un lugar de almacenamiento y conservación de un contenido archivable pasado que existiría de todos modos sin él, tal como aún se cree que fue o que habrá sido. No, la estructura técnica del archivo archivante determina asimismo, la estructura del contenido archivable en su surgir mismo y en su relación con el porvenir. (Derrida, página 24 idem).

 

Flash de historia

 

“La historia de esta palabra –archivo- se remonta a 30 siglos atrás, cuando Atenas era gobernada por el rey Codros, en una época en que la ciudad fue invadida por los dorios. El oráculo de Delfos había vaticinado que los atenienses sólo lograrían vencer y expulsar a los invasores si Codros perdiera la vida en batalla. Al conocer la profecía, el monarca fue al campo de batalla y provocó abiertamente a los dorios hasta que éstos lo mataron, pero enseguida sufrieron una derrota aplastante a manos de los defensores de Atenas. Los atenienses decidieron entonces que no había nadie que reuniera condiciones suficientes para suceder en el trono al rey héroe y decidieron nombrar en su lugar a un magistrado civil, que llamaron arkhon, en español ‘arconte’, dando inicio así a una magistratura que gobernó a Atenas durante cinco siglos, hasta la tiranía de Pisístrato, en el siglo VI a. de C. El edificio de gobierno, donde el arconte ejercía sus funciones, era el arkheion y el conjunto de los documentos públicos allí albergados se llamaba ta arkheia, palabra que en latín tardío dio lugar a archivum, que llegó al español como archivo. A partir de arkheion también se originó otra palabra griega, arkhé (gobierno, mando), que está presente como elemento compositivo en numerosos vocablos de nuestra lengua, tales como ‘monarquía’ (gobierno de uno), ‘oligarquía’ (gobierno de pocos) y ‘anarquía’ (ningún gobierno), así como ‘patriarca’” (Cita libre de Wikipedia”).

 

Una sola pregunta, a esta información histórica: ¿no es acaso, como está leído, el archivo, la historia del poder, el testimonio de su apogeo y de su caída, el relato de sus triunfos y de sus derrotas, en definitiva, de su propia construcción y destrucción, tal vez? El archivo da cuenta. Y recuerdo –porque pasó por mi corazón innumerables veces- unas líneas de Michel Foucault, en su lección inaugural en el College de France, en diciembre de 1970: “hay discursos que, más allá de su formulación, son dichos, permanecen dichos, y están todavía por decir”. (En adelante, cuando hable del discurso de Marcos Figueroa, debe interpretarse que me refiero a eso que todavía está por decir).

 

Regreso a estos días, y copio: la memoria es la capacidad de almacenar datos en el sistema informático. En informática, la memoria (también llamada almacenamiento) se refiere a los componentes de una computadora, dispositivos y medios de almacenamiento que retienen datos informáticos durante algún intervalo de tiempo.

 

Marcos Figueroa, pues, no sólo registra, sino que produce un discurso sobre una producción cultural, porque está claro que, a pesar de que la instalación se exhibe y se desea descentralizada, con entradas y diversos accesos y no desde un punto fijo, hay una estructura que funciona como referencia: una torre que sostiene y que reenvía información; a través de ella hay una circulación y distribución de la misma.

 

Sabemos que una torre es una estructura elevada, y no puede obviarse aquí, en particular, la historia de la torre de Babel -según la Biblia, alzada para llegar al cielo, un propósito frustrado por la confusión de lenguas-. (En definitiva, ¿no pretende el arte alcanzar el lenguaje? Entre comillas, sí, pero tal es la pretensión de todo arte y artista: alcanzar el lenguaje, primero para dominarlo, está claro, pero luego para interpretarlo; el paso no es sencillo, pero puede describírselo de la siguiente manera: de la regimentación a la subversión, a su interpretación).

 

De eso se trata el arte, sí. Expresión, pero ante todo, el dominio de los medios de expresión, se escribía en los años 70 y 80 del siglo pasado. Pero en la actualidad los medios de expresión son distintos, diferentes: el concepto; ese es el tema. Lo he citado en numerosos artículos, pero no interesa: la idea de Santos Zunzunegui, parafraseándolo, de que el arte no es tanto la imagen que se ve que como la que se piensa. Los medios de expresión pasan por proponer algo nuevo o ver de nuevo eso que leíamos almacenamiento de datos, el archivo, en suma.

 

Marcos Figueroa propone y construye una mirada que abarca los últimos 30 años: como una computadora seleccionó, cortó, copió, pegó. Su trabajo, lo puntualiza Nicolas Bourriaud, ha sido el de editor. Pero, debe aclararse, para evitar malos entendidos, Figueroa no estuvo encerrado en una isla de edición: en el período indicado, 1979-2009 ha sido protagonista de la escena artística en Tucumán. Recordemos: 1979-2009, un período en el que el país transcurrió de la dictadura militar al régimen constitucional, cargando con un sinfín de expectativas, y que luego devino en la mayor desilusión de las mismas. No es poco. La producción artística argentina ha dado testimonios de ello, ha sido un testigo cercano de esa historia; la ha seguido de cerca, no se ha alejado un momento; sí, es cierto, debo admitirlo, a veces a hecho un falso testimonio o ha sido un testigo falaz.

 

En términos concretos, la producción de Marcos Figueroa se ha sostenido bajo la dictadura militar, la censura “democrática” y la libertad creativa: ha oscilado en estas situaciones, pero siempre desde un punto de vista crítico, donde el primer impugnado ha sido su propio lenguaje artístico.

 

Todo archivo es a la vez instituyente y conservador; revolucionario y tradicional. (Derrida).

 

El arte mismo –debe puntualizarse- se debate en la tensión entre la tradición y la innovación. ¿Acaso no debe advertirse sobre la industrialización de la memoria, en muchas ocasiones alentada por los llamados estudios multiculturales? Alrededor de la memoria, es lamentable, se ha construido esta industria: pero el tema es que la misma palabra (otra vez el término) opera en distintos sentidos, como advierte Derrida.

 

Acto heroico

 

“Archivo” es un acto heroico, to save; ¿salva el recuerdo, la memoria del olvido, de la muerte, en otras palabras? (En mi biblioteca, no hay muchos autores, pero al lado de los textos de Jacques Derrida y de Raymond Carver, hay uno de Andrés Rivera, “La revolución es un sueño eterno”, que concluye así: “Entre tantas preguntas, una será respondida: ¿qué revolución compensará las penas de los hombres?”).

 

En “La memoria de Shakespeare”, Borges cita a De Quincey: “el cerebro del hombre es un palimpsesto. Cada nueva escritura cubre la escritura anterior y es cubierta por la que sigue, pero la todopoderosa memoria puede exhumar cualquier impresión, por momentánea que haya sido, si le dan el estímulo suficiente” (“La memoria de Shakespeare”, Jorge Luis Borges, Madrid Alianza Editorial, página 73). La memoria de un hombre no es una suma; es un desorden de posibilidades, añade en la página 76.

 

Pensé en la palabra exhumar: ¿Qué cuerpos enterrados excava “Archivo”? ¿Qué sacrilegio comete Marcos Figueroa? Hay escrituras superpuestas que trabajan en la memoria; el archivo contiene la memoria, pero, es también la memoria la que configura el archivo.
Si la memoria remite al tiempo y el archivo al espacio, “Archivo” es una operación de espaciamiento, espacio devenido en tiempo, o temporización, tiempo devenido en espacio.

 

El concepto impugna la noción tradicional de instalación, entendida como una obra concebida desde el espacio, para dar lugar a una posición más amplia: la del espacio pensado desde una concepción temporal.

 

Pregunto (me), nuevamente: ¿qué cuerpos exhuma Marcos Figueroa?

 

Podría, señalizarse, no se tratan de cadáveres, o únicamente de cadáveres, sino de fantasmas, espectros, que siempre están por- venir. Visibles, invisibles, entre la vida y la muerte, entre. El detalle no es menor: el archivo contiene documentos – en tanto, del pasado- que asechan el presente. ¿La Nueva Figuración, acaso, no está siempre presente, desde su ausencia? Le pongo nombres propios: Salas, Linares, Ramos Gucemas… Parricidio de por medio, subsiste en sus discípulos, sus sucedáneos, sus grotescas versiones; pero están allí, están aquí, entre nosotros. ¿Residuales? ¿Dominantes? No tienen nada que decir, pero están, susurrando casi en nuestros oídos. ¿Amenazan con aparecer? Sí, acechan el presente. El padre, el maestro, siempre está por venir; los conjuros, no faltan. Como en el Hamlet, de Shakespeare.

 

Pensé en la frase desorden de posibilidades. Recurrí nuevamente al diccionario: Posibilidad: (Del latin  possibilitas, -atis.) f. Aptitud, potencia u ocasión para ser o existir las cosas. II Aptitud o facultad para hacer o no hacer una cosa. II Medios, hacienda de uno; caudal disponible. Un desorden de posibilidades, en los términos de Borges, reflexionemos. Si componer es poner orden…

 

Recortes periodísticos, grabaciones, videos, fotografías, el archivo exhuma una etapa importante de la historia, con informaciones que permiten comprender, o al menos, intuir razones y sin razones de una determinada producción artística; se verá, un conjunto de expresiones, pero también un marco en el que ellas tuvieron lugar; marcas que inscribieron en el palimpsesto, y que podrán leerse al lado, arriba o abajo, detrás de otras. Un desfile incesante de artistas y de obras que se inscribieron en esta ¿tabla?, que, en otras palabras, funciona como una red: porque, ¿qué entrada y qué salida puede definirse en esa red, en ese rizoma? El artista Marcos Figueroa selecciona, y delimita un campo de trabajo, escoge y copia. Establece un recorte, ciertamente, una decisión que siempre estará abierta al debate, pero que se trata de su resolución: si finalmente, se sabe, el artista no es sino aquel que toma decisiones.

 

Seguramente, las gacetillas de prensa informarán sobre una exposición multi mediática, y no es que estén equivocados. No. Es una muestra de esas características. Pero más allá de señalar este trabajo como tal, las operaciones artísticas deben precisarse: una instalación que interviene sobre el archivo-recuerdo-memoria, sobre el espacio y el tiempo. Un posicionamiento, un recorte en nuestra mirada, pero que tiene la particularidad de abrirse a otras, desde que “Archivo” se concibe como un work in progress. Un trabajo abierto que acepta otras miradas y su incorporación a la misma obra.

 

PD: envié este texto e inmediatamente oprimí la tecla delete. (En una conversación privada con el artista terminé avergonzado porque no pude explicar por qué, de tanto en tanto, fui eliminando mis archivos personales, y con cuánta ansiedad y necesidad. Todos cargamos un archivo, y hemos participado en su construcción. Nuestro ADN lo es, nos marca, pero siempre existe un margen –pequeño, tal vez- para que esa construcción no se detenga).

 

Jorge Figueroa


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  • Marcos Figueroa. Segundo Premio Adquisición |Figueroa, Marcos | Camuflaje rosa chicle | Trama de alambres de púas pintada de color rosa fluor | 110 x 110 cm | 2013


  • Marcos Figueroa.  Brochazos en cruz sobre lienzo.


  • Marcos Figueroa.  ESCUDO CON LAURELES- 2012.


  • Marcos Figueroa. Serie: ´BANDADA´.


  • Marcos Figueroa. Serie: ´BANDADA´.


  • Marcos Figueroa. Serie: ´BANDADA´.


  • Marcos Figueroa. Lo que el viento se llevo- American life - 2011


  • Marcos Figueroa.  American life -El beso de Gilda.


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