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| Comienza jueves 20 a las 20.30 hs. Gacetilla / La Fundación PROA realizará una intervención artística de alto impacto poético y visual sobre el Puente Transbordador Nicolás Avellaneda. Para ello, convocó al diseñador e iluminador Jorge Pastorino. El prestigioso diseñador de iluminación que aportó su talento para obras teatrales, películas, y hoteles de lujo, como el Palacio Duhau - Hyatt, ahora llevará a cabo el desafío de intervenir con la más alta tecnología lumínica el emblemático Puente de La Boca (declarado Monumento Histórico Nacional). El espectáculo comenzará el jueves 20 por la noche, y alcanzará su máximo esplendor al atardecer del 25 de diciembre, cuando un show de fuegos artificiales especialmente pensados por el artista inunde de colores el cielo de Buenos Aires. El mágico momento estará amenizado, además, por un concierto de sirenas de barcos. Texto de Jorge Pastorino / “Podríamos definir un espacio por la articulación de los elementos que lo componen y por los valores que comporta su sistema de iluminación. Así, nuestro registro de cualquier paisaje dependerá de la posición del sol y el efecto visual que conlleva. Esta situación en la naturaleza, dada por la posición que tendrá el sol o la luna, se manifiesta en todos los órdenes de la vida siempre que al hombre se le permite ver. Desde este lugar podemos desarrollar la idea de que la luz funciona como eje determinante dentro del espectro de percepciones de un espacio.” Sobre el Proyecto / Jorge Pastorino presenta el proyecto lumínico Paréntesis (2007) en la Segunda Edición de Luces en el Puente; y toma al histórico Puente Trasbordador Nicolás Avellaneda y su entorno natural sobre el Riachuelo, como soporte de intervención artística utilizando la luz como materia expresiva. Este impactante espectáculo al aire libre integra como elementos expresivos la más alta tecnología actual en materia de iluminación, fuegos artificiales especialmente diseñados por Pastorino y un concierto de sirenas de barcos que se apreciará en todo su esplendor la noche del 25 de diciembre a partir de la caída del sol en el puente de La Boca sobre la Vuelta de Rocha. Auspicia la Organización Techint. Antecedentes del Proyecto / Pastorino investiga activamente la idea de intervenir con luces el Puente y su entorno en sus anteriores proyectos Bruke (1998) y Transbordador (2001), que no llegó a realizarse. En esta oportunidad plantea un nuevo esquema de iluminación, potenciando la propuesta inicial y reforzando su sentido. Además, incorpora el sonido y un despliegue de fuegos artificiales de alto impacto, que él mismo diseña especialmente. El contundente efecto visual y sonoro es generado por la más sofisticada tecnología lumínica actual y por un complejo juego de luces que integra destellos de colores rítmicos y efectos de luz fluorescente que irán in crescendo hasta culminar con un espectáculo de luces y fuegos artificiales la noche del 25 de diciembre, proponiendo una nueva visión del barrio de La Boca, en la que imperan sus característicos colores. Jorge Pastorino recuerda muy vivamente su infancia transcurrida en el puerto de La Boca, sus numerosas embarcaciones, los obreros navales en los astilleros de la ribera y en especial, la fervorosa comunidad de inmigrantes italianos que habitaban la zona, dotándola de sus colores, costumbres y tradiciones. Esta atmósfera de gran actividad portuaria y de lugar en permanente movimiento funciona como material de inspiración para su monumental proyecto en el Puente y su entorno sobre el Riachuelo. Sobre los fuegos artificiales / Buenos Aires brillará con todas las luces, en un momento mágico e imperdible para todos los habitantes en la ciudad. Un conjunto de luces intermitentes y cometas dorados titilantes serán los elementos principales del despliegue de fuegos artificiales que darán color y movimiento a la imponente silueta del puente. El trabajo de Pastorino plantea una exacerbación de los medios lumínicos y una puesta en valor de un monumento histórico como lo es el puente trasbordador de La Boca, en beneficio de un espectáculo artístico. Como señal de anuncio a lo que vendrá en materia de sonido, escucharemos el tronar de los fuegos de artificio que alumbrarán incansablemente la zona formando una enorme pantalla luminosa en donde se apreciará el concierto de sirenas. EL PUENTE TRANSBORDADOR NICOLÁS AVELLANEDA es un símbolo del límite de la ciudad y, junto con el Obelisco, uno de los puntos más reconocidos de Buenos Aires. Ubicado en el barrio de La Boca, une la ciudad con la provincia. Fue construido con estructuras de hierro en 1908, con el objetivo de conectar peatonal y vehicularmente ambos márgenes e inaugurado el 30 de Mayo de 1914. En 1939 dejó de funcionar. En 1993, tras algunos intentos para demolerlo, fue declarado Sitio de Interés Cultural y Monumento Histórico Nacional. Durante varios años, se intentó recuperar su funcionamiento y, en la actualidad, existe un gran interés en declararlo Patrimonio de la Humanidad. |